La monolaurina, conocida como glicerol monolaurato (GML), es un monoéster formado a partir de glicerol y ácido láurico. El ácido láurico es un ácido graso saturado de cadena media de 12 carbonos. La fuente dietética más rica de GML es el aceite de coco, pero también se encuentra en la leche materna y en menor cantidad en el aceite de palma. Aunque el cuerpo puede convertir el ácido láurico en GML por medio de la actividad enzimática, no se sabe qué cantidad ocurre realmente este proceso y actualmente se siguen estudiando su metabolismo y propiedades.
El GML se ha utilizado durante décadas como aditivo (emulsionante y conservante) en la industria alimentaria. La actividad antimicrobiana de los ácidos grasos y sus ésteres es bien conocida, siendo la longitud de cadena, la insaturación (cis, trans) y los grupos funcionales los que afectan esta actividad. El GML es uno de los ácidos grasos más potentes como agente antimicrobiano, siendo hasta 200 veces más eficaz que el ácido láurico en la actividad bactericida contra ciertos microbios según estudios in vitro. Esta potente actividad antimicrobiana es la que ha llevado a algunos científicos a explorar su uso clínico potencial como suplemento nutricional.
Según los datos publicados, se recomienda iniciar la ingesta con dosis bajas y aumentar gradualmente la dosis oral diaria para adultos de 1 hasta 5 gramos de GML. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) le ha otorgado al GML el estado de generalmente reconocido como seguro (GRAS), pero no ha publicado pautas estándar de dosificación. La estabilidad y solubilidad del GML son bajas en un ambiente acuoso, y la FDA ha declarado que la aplicación tópica de GML también es segura hasta concentraciones de 100 mg/ml.
El presente artículo realiza una revisión narrativa de los estudios publicados sobre las aplicaciones clínicas, eficacia y seguridad del GML como suplemento dietético. De los 190 artículos encontrados, solo 28 cumplieron con los criterios de inclusión.
La actividad antibacteriana del GML está bien documentada. Se ha mostrado eficaz contra una amplia gama de bacterias gram positivas y gram negativas. La eficacia está influenciada por el pH, la temperatura y cualquier agente aglutinante. También es eficaz contra varios biofilms bacterianos, incluidos las producidos por Staphylococcus aureus, Enterococcus faecalis, Pseudomonas aeruginosa y Acinetobacter baumannii
Existen estudios in vitro que han demostrado que GML tiene actividad antiviral contra el VIH-1, el virus del herpes simple (HSV) y el citomegalovirus.
Ha demostrado actividad antifúngica in vitro contra Candida albicans en biofilms. Existen preparaciones de geles intravaginales que contienen GML que pueden reducir los recuentos de varias especies de Candida y Gardnerella vaginalis. Ninguno de estos geles mostró afectación en el recuento de Lactobacillus ni alteración del pH vaginal.
Fuente : https://smimport.com/blog/uso-clinico-de-la-monolaurina-como-suplemento-n58





